25 marzo 2019

Parque Natural: Buraco do Padre/BR

Por Jesikka B

La primera excursión con el bebé tenía que ser genial y súper planificada, salir con niños no es tarea fácil, amerita tomar previsiones antes, durante y después del viaje para que todo salga bien.

Por tal motivo tomé la decisión de viajar con un equipo de brasileros que tienen 06 meses dentro del mercado turístico realizando excursiones con la marca “Graciosa Terra”.

Buraco do Padre fue el destino elegido debido a una foto explicativa que encontré en las redes sociales, específicamente en Instagram: @graciosaterra donde mostraban como se veía una cueva desde su interior a cielo abierto con
una caída de agua de 30 metros, sin dudarlo mucho me anoté para conocer aquel lugar.
 

Ubicado al sur de Brasil este famoso punto turístico se encuentra a unos 24km de Ponta Grosa de Paraná donde se pueden observar fallas geológicas que convierten el lugar en una tierra mágica.

Fueron dos horas de recorrido entre carretera de asfalto y tierra, al llegar al lugar resultó ser una hacienda privada cuidada por la familia Scheffer desde hace varios años según la historia contada en la página oficial del parque natural https://buracodopadre.com.br

En la entrada se encontraba un tráiler para la compra de ingresos. Todo se veía bien cuidado, con su respectivo restaurante, baños públicos,
bebedores de agua y varios puntos para hacer parrilla (aquí en Brasil le dicen churrasco).

Luego de bajar del autobús con el que salí desde tempranas horas de la mañana (08:00am) comenzaba la parte más emocionante del viaje.

La ruta inició con un pequeño camino de piedras hasta llegar a un puente de madera que iba ascendiendo y atravesando un río llamado Quebra-Pedra.

La vista era increíble pero lo más impactante fue ver aquella cueva con un enorme agujero encima donde se veía una caída de agua.

Posé unos 25 minutos aproximadamente para luego seguir al otro punto, ésta vez tenía que comenzar a subir una montaña con el bebé en un canguro tejido, para mí en su momento fue
una salvación, el sol era implacable y yo sólo me preocupaba por pisar donde era correcto para seguir avanzando.

Luego de otros 20min, llegué a la parte de encima de aquel hueco que había visto en un comienzo. SIN PALABRAS… después bajé por otro camino hasta encontrarme con otro río para hacer una merienda y refrescarme con su agua helada.

Ya era medio día, me estaba dando hambre y el bebé muy cansado, entonces, aproveché de ir junto con la guía que me acompañó en toda la escalada a comer para recargar energías porque faltaba una última parada.

El río Mariquinha quedaba a escasos kilómetros de aquel Parque, todavía estábamos en Ponta Grossa y no podíamos dejar de ir.


 

Al llegar encontré otra finca, ésta vez más grande con animales, casas, kiosko y suficiente espacio para montar una buena carpa. Lástima que no llevé ese día.

El encuentro con el lugar fue magnífico, mi hijo se divirtió a morir y perseguía cuanta mariposa había volando a nuestro alrededor, nos bañamos, nadamos e hicimos buenos amigos en el camino hasta regresar a casa con medallas en el cuello, regalos y un premio sorteado para la próxima ruta que después contaré.

Recorrido del Buraco do Padre – Foto: Lucas Borba (GraciosaTerra).